lunes, 16 de marzo de 2015

JAVIERADA 2015

Hay experiencias que dejan huella, nos revelan lo que es valioso, los tesoros de la vida,  van modelando nuestra personalidad y nos ayudan a descubrir nuestra VOCACIÓN. Una de estas experiencias es la JAVIERADA: que es la peregrinación al CASTILLO  de JAVIER: caminar con otros, conversando, cantando, rezando o en silencio…. con los ojos fijos en Javier y el CRISTO DE LA SONRISA. Reconozco que los navarr@s somos de raíces profundas, y desde pequeña en mi familia mis padres me contagiaron el fuego que ardía en San Francisco Javier.
Esta tradición de las Javieradas, tiene que ver mucho con mi VOCACION MISIONERA.  El Cristo de Javier, con su sonrisa serena y profunda siempre me ha inspirado y animado a vivir la Misión del Evangelio con alegría…
La Javierada de este sábado, 14 de marzo fue especial. Fue impresionante ver  como nevaba a las 9h de la mañana. Ni la nieve , ni el frío, ni la lluvia… no nos impidieron ponernos en marcha … Con mi amiga argentina Pilmaiquén , Andoni y el grupo de voluntarios con Manuel de la Delegación de Misiones… y muchos amig@s que fui encontrando en el camino: Rafa (hacia 25 años que no nos habiamos visto y le reconocí al hacernos una foto, genial!).  Jordi (Franciscano) y el grupo de Ecuador de la Parroquia de Etxabakoitz. Nuevas amigas como Claudia (de México) y Sara (de Cáceres). Ignacio Monreal de Zizur. Amigos de hace muchas Javieradas: Julián y Mari Luz. La familia de Luis Ángel, Susana, su hijo Javier y la mamá de Luis A. Mis amigas Enriette ( del Congo) y Cristina de las Misioneras de Cristo Jesús que viven en la Abadía de Javier, José M. Aicua el delegado de Misiones de Pamplona….  Compartimos amistad, alegría en cada reencuentro, y sorpresas con los nuevos amig@s. También la comida es un momento vital para tejer amistad, compartimos bocatas, tortilla, almendras…Además , las conversaciones sobre experiencias de la vida y África siempre presente…
Disfruté mucho, ni el dolor de pies, ni las ampollas fueron obstáculo. 
Me encanta sentirme nómada, peregrina -itinerante. Después de bastantes kilómetros nos paramos en el kiosco de Sangüesa para comer: compartimos la comida, queso y vino de la bota a la antigua usanza… visitamos el convento de los Franciscanos del siglo XIII y a las 15h. participamos en el VIA CRUCIS, rezamos, cantamos y fue un regalo el SACRAMENTO del PERDÓN.
El tiempo fue mejorando y a las 17h el sol iluminó la explanada del Castillo abarrotada de gente (más de 17.000 peregrin@s).  La Eucaristía y todo invitaba a la ACCIÓN DE GRACIAS. Renovamos nuestro compromiso misionero y con un montón de globos de colores fuimos enviados: “Id a todo el mundo y anunciar la buena noticia del Evangelio… yo estaré con vosotros todos los días” 
Y como broche de oro de la Javierada 2015, el abrazo entrañable con mi amiga Enriette del Congo, misionera de Cristo Jesús, que vive en la Abadía de Javier donde fue bautizado S. Francisco Javier (año1506). Actualmente hay una comunidad internacional de misioneras para atender a los peregrinos que desean vivir unos días de paz y oración. 
Que San Francisco Javier interceda para que muchos jóvenes sientan la llamada de entregar sus vidas al servicio del Evangelio en los 5 continentes y entre todos construyamos un mundo más solidario y fraterno.

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